Voces lectoras #1: Gustavo Pérez, una vida guiada por los libros

En conversación con Gustavo José Pérez, Licenciado en Educación y lector apasionado desde la infancia, queda claro que la lectura no es solo un hábito: es una forma de vivir, de comprender y de evolucionar como persona y como profesional.

Desde muy pequeño, los libros formaron parte de su mundo. No fueron grandes novelas al inicio, sino historias sencillas incluidas en los textos escolares. Recuerda especialmente cuentos como El diente roto o El soldadito de plomo, que sembraron en él una curiosidad temprana por la literarura.

Sin embargo, hubo un momento clave que marcaría su camino como lector: el encuentro con El túnel de Ernesto Sábato mientras cursaba 4to grado de primaria. Para muchos, una lectura adelantada; para él, una revelación. A partir de ese instante, la lectura dejó de ser una actividad ocasional y se convirtió en una necesidad.

Leer como hábito cotidiano.

Hoy, Gustavo integra la lectura de manera natural en su rutina diaria. Describe con especial interés lo que él mismo denomina su “libro metro”: ese ejemplar que lo acompaña siempre y que reserva exclusivamente para los trayectos en el “Metro de Caracas”.

Este pequeño hábito refleja una de las claves de su constancia: aprovechar cualquier momento disponible para leer. Para él, los libros representan una fuente permanente de aprendizaje, entretenimiento y crecimiento personal.

La identidad del lector.

Al preguntarle qué significa ser lector, su respuesta fue clara: un lector es un eterno aprendiz. Alguien que mantiene viva la curiosidad, que busca comprenderse a sí mismo y que encuentra en los libros no solo respuestas, sino también nuevas preguntas.

Desde esta perspectiva, la lectura se ha convertido para Gustavo en una herramienta de conexión, no solo con el mismo, sino con los demás y con el mundo.

Libros que dejan huella.

A lo largo de su vida, diversas obras han influido en su forma de pensar y de ver la realidad. Entre ellas menciona títulos como El mundo de Sofía (de Jostein Gaarder), Una nueva tierra (de Eckhart Tolle), Paula (de Isabel Allende) y Ética para Amador (de Fernando Savater), cada uno aportando reflexiones profundas desde distintos enfoques.

No obstante, cuando se le pide recomendar un libro universal, su elección es firme: El principito (de Antoine de Saint-Exupéry). Una obra que, según explica, tiene la capacidad de hablarle a cualquier lector, sin importar la etapa de la vida en la que se encuentre.

También reconoce el impacto emocional de libros como Carta a un niño que nunca nació (de Oriana Fallaci), que evidencian cómo la literatura puede tocar fibras profundamente humanas. Esta experiencia fortaleció su pasión por la enseñanza, ya que su encuentro con esta obra ocurrió como parte de una asignación durante su formación como docente.

El valor de volver a leer.

Uno de los aspectos más interesantes de su experiencia como lector es su relación con la relectura. Cien años de soledad (de Gabriel García Márquez) ocupa un lugar especial en su trayectoria: lo ha leído ocho veces, encontrando en cada ocasión nuevos matices. Esta práctica confirma una idea fundamental: los libros evolucionan en la medida en que el lector también lo hace.

Diversidad sin etiquetas.

A diferencia de muchos lectores, Gustavo no se limita a un solo autor o género. Su biblioteca abarca desde literatura clásica y contemporánea hasta textos de desarrollo personal, liderazgo, programación neurolingüística, coaching y psicología positiva.

Prefiere los libros físicos, valorando el contacto directo con las páginas, aunque su forma de leer se adapta al momento: en ocasiones alterna varios títulos, y en otras se sumerge por completo en uno solo.

Entre sus personajes favoritos destaca Miss Marple, una de las detectives más icónicas creadas por Agatha Christie, símbolo de observación, inteligencia y sutileza.

Leer para crecer.

Para Gustavo, la importancia de la lectura radica en su capacidad de transformar. Leer le permite aprender, desarrollar empatía y ampliar la comprensión que tiene del mundo.

En sus palabras, los libros lo ayudan a vivir con mayor plenitud.

Una frase que lo acompaña, inspirada en San Agustín, resume parte de su filosofía: “En el interior del hombre habita la verdad”.

Un mensaje para los nuevos lectores.

Gustavo nos deja un mensaje directo para quienes desean iniciarse en la lectura: no esperar. Comenzar de inmediato, elegir un tema de interés y dar el primer paso. Sin presiones, sin reglas estrictas. Porque, como demuestra su propia historia, todo gran lector empieza simplemente abriendo un libro.

Sobre Voces lectoras.

En Voces lectoras seguimos explorando los hábitos, gustos y experiencias de lectores reales.

Si tú también crees en el poder de la lectura para transformar, te invitamos a descubrir historias como La pieza faltante y Las piezas rotas, donde la introspección, las emociones y el crecimiento personal también son protagonistas.

Ademas, puedes descubrir más sobre esta historia en el video de entrevista con el lector: un detrás de cámaras que revela curiosidades sobre su pasión por la lectura y amplía algunas de sus reflexiones. «¡Mira el video aquí!»

Y si deseas compartir tu propia experiencia como lector y formar parte de esta comunidad, escríbenos a gfcarlose@gmail.com; tu historia puede inspirar a otros.



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